“Ser misionero es compartir la alegría”
Homilía
del Monseñor Sergio Gualberti, en la segunda jornada del II Congreso Misionero
Nacional de Seminarista, Cochabamba 9-12 de Octubre del 2013
Cochabamba 11 de octubre del 2013. Esta segunda jornada del Congreso se
dio inicio con la eucaristía presidida por Mons. Sergio Gualberti, arzobispo de
Santa Cruz, y animada por el Seminario Mayor “San Lorenzo” de la misma
arquidiócesis.
Durante la celebración el Mons. Sergio mencionó que los seminaristas
vivimos un tiempo de gracia, que tiene que tener las puertas abiertas para que
el Señor no pase de largo. Tiempo de gracia reflejado a través de las
ponencias, trabajos en grupo, oración comunitaria, de encuentro entre hermanos
seminaristas.
El Arzobispo de Santa Cruz, en referencia al evangelio indica que esto
es un tiempo de espera en Jesús misionero, espera formativa al igual que la de
los discípulos durante el camino a Jerusalén. En la que el Señor, los prepara a
través de la oración, sus palabras y su testimonio de vida. Recordó, también,
que Jesús durante su vida y ministerio encontró dificultades y resistencias, de
parte del mal y del pecado.
Pero Jesús es signo de la cercanía de Dios ante nuestras dificultades,
sufrimiento y opresiones. Es signo del Reino de Dios que se manifiesta en la
relación con el Padre y con todos nuestros hermanos.
“Estamos Llamados a optar por
seguir a Jesús. No hay cabida a la neutralidad, porque siempre tiende a estar al
lado de los más poderosos”.
“Ser misionero es algo serio, no
basta tener lemas bonitos, implica vivir y actuar especialmente contra del mal
y del pecado”.
Y recordando las palabras del papa Benedicto XVI y del papa Francisco,
recordó la advertencia de que los mayores peligros de la Iglesia se encuentra
en su interior y que el mayor peligro es caer en la mundanidad que puede hacer
que se pierdan en las novedades del mundo.
“Nada de caras largas, la alegría y entusiasmo
es lo que contagia. Ser misionero es compartir la alegría y especialmente ustedes que son jóvenes deben
dirigirse a los más jóvenes. Porque los principales misioneros en las
vocaciones son ustedes, contagiando y demostrando la alegría de haberse encontrado
con el Señor.”
Finalmente el Prelado recordó que esa es la razón por la que nos
encontramos aquí: porque nos hemos
sentido amados y llamados por Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario